—Doctor, ¿y qué significa que la tía sea donante?
—Es complicado explicar en detalle todas las funciones de la sangre. Pero es sencillo recordar que la sangre es fundamental para la vida. Y tu tía, como donante, ayuda a personas que necesitan recuperarse. La sangre no se puede fabricar y por eso es tan importante que la gente voluntariamente colabore. No solo es un gesto de generosidad que te hace sentir bien, sino que es un beneficio de salud que compartís. Donando, estás compartiendo tu buena salud con otros.
—¿La sangre de la tía es especial? Y vos, tío, ¿por qué no
donás también?
—Vamos por partes… La sangre se clasifica en tipos o grupos
sanguíneos. Y hay grupos que se llevan mal entre sí.
—¿Cómo me pasa a mí con algunos primos? El primo Bruno es un
pesado… ¡siempre me está pegando!—, decía
levantando los hombros.
—Los grupos sanguíneos del donante y del receptor tienen que
ser compatibles. Si una persona recibe sangre que no es del grupo adecuado, le hará
daño. Por eso, en los Bancos de Sangre se analizan cuidadosamente y se etiquetan
para que no ocurran errores. Tu tía tiene un tipo de sangre que se llama de
“donante universal” y se lleva bien con todos los grupos.
— ¡Por eso la
tía se lleva tan bien con todo el mundo!—, sonrió Catalina.
— Pero eso es mérito de tu tía. El grupo de sangre es heredado de los padres y no se puede cambiar. Pero las actitudes y los buenos modos se aprenden…—, respondió el doctor Mario.
—¿Y por qué el tío no dona también?
— Si mal no
recuerdo, además del tema del colesterol, vos eras hipertenso; ¿es así, Felipe?—, le preguntó el doctor Mario.
— Sí, pero
últimamente está más controlado. La patrona usa menos sal en la cocina y
prometí no agregar… Ya desde hace un tiempo me tienen siguiendo las
indicaciones.