Para que los derivados sean empleados de modo seguro, se realizan severos estudios con importantes máquinas de nombres complicadísimos. ¡Los que trabajan en la Salud tienen que estudiar muchísimo!
Para simplificar, nos contaron que esto es un "Equipo Automático Analizador de Sueros". Al estudio de los sueros les llaman "SEROLOGÍA". (No se les ocurra decir que es el estudio del número "cero".)
Este equipo de serología revisa de modo automático si la sangre donada está en condiciones de utilizarse. Para ello, realiza distintas pruebas sin intervención de la mano humana. Pequeños dispositivos acceden a unos canutitos con muestras de cada donante y revisan la "memoria" de la sangre.
En el carrusel de la derecha se disponen las muestras que van pasando por turnos. En la parte superior, un monitor permite al operario definir las tareas que se realizarán y en una impresora se imprimen los resultados para identificación y certificación.
¿Está todo en orden? ¿Y la garra charrúa...? Este artefacto no detecta virtudes tales como la "garra charrúa", ¡pero sabemos que está en cada donante voluntario! Pero ¿qué se explora y cómo? Pistas debajo de la imagen... continúa leyendo.
Se explora la memoria de la sangre. Pero ¿qué es esto de la "memoria de la sangre"? Cuando una persona padece algún proceso infeccioso, se libra una batalla a nivel sanguíneo. Un escuadrón de células especializadas nos defiende atacando y destruyendo a los intrusos. En este escuadrón defensivo quedan marcas o registros del enfrentamiento con diversas enfermedades.
Así, se puede detectar si una persona padeció o padece hepatitis, "mal de Chagas", sífilis, HIV u otras más.
En caso de que se detecte que el volumen donado no es adecuado para su uso, se desecha la muestra; lo más importante: se trata de ubicar al donante del modo más discreto posible para notificarle y sugerirle dónde consultar.
IMPORTANTE: Todas las comunicaciones entre un Banco de Sangre y el donante están amparadas en el secreto absoluto. El donante no debe preocuparse de esto, ya que el concepto fundamental es el bienestar y la seguridad tanto de receptores como de donantes. Por eso, a cada donante, entre varios datos, le solicitan un número de teléfono fijo o celular de contacto.