huerta escolar agroecológica
Propuesta didáctica situada en el trabajo en territorio de la Escuela N° 262 de Salinas, Canelones y en el año de Enriqueta Compte y Riqué que promueve el acercamiento de los niños al ambiente natural a partir de la creación y el cuidado de una huerta escolar, integrando experiencias de exploración, observación, experimentación, juego y expresión. A lo largo de la secuencia, la literatura ocupa un lugar central mediante la lectura compartida de una poesía que actúa como hilo conductor de las actividades, favoreciendo la apreciación del lenguaje poético, la ampliación del vocabulario, la interpretación de textos y el diálogo. A partir de la estrofa que menciona la floración en octubre, los niños indagan sobre los tiempos de siembra y crecimiento de las plantas, articulando Lengua y Ciencias Naturales desde situaciones significativas. Inspirada en el legado pedagógico de Enriqueta Compte y Riqué y en los aportes actuales de la didáctica de las Ciencias Naturales, la propuesta favorece el desarrollo del pensamiento científico, la curiosidad, la formulación de preguntas, el trabajo colaborativo y el compromiso con el cuidado de la naturaleza, reconociendo a los niños como protagonistas de sus aprendizajes.
Desde la Educación Ambiental, antes de definir un problema ambiental desde una mirada adulta, es fundamental construirlo junto a quienes habitan y transitan el ambiente. Para ello, se propone realizar un diagnóstico ambiental participativo que permita reconocer las características e impactos presentes en el entorno en relación con el agua, el suelo, el aire, la flora y la fauna. Este proceso favorece la formulación de preguntas, la identificación de problemáticas y la reflexión sobre las responsabilidades individuales y colectivas vinculadas a la sustentabilidad. Las metodologías participativas promueven la participación y la reflexión de los estudiantes sobre su propio territorio. A través de ellas es posible identificar problemáticas ambientales locales, comprender sus causas y reconocer las relaciones entre los componentes naturales y sociales del ambiente (MMA y MEC, 2022). Como estrategia se propone realizar una transecta, entendida como un recorrido sistemático por un espacio geográfico para observar y registrar sus características. En esta propuesta, los estudiantes asumen un rol activo como investigadores de su entorno. Para ello, el terreno escolar se divide en cinco sectores: la parte central y los cuatro lados del predio. En cada uno se registran aspectos vinculados al suelo, la vegetación, la fauna, la presencia de agua y las intervenciones humanas mediante una tabla de observación y dibujos realizados por los propios estudiantes. La información obtenida permitirá construir un diagnóstico compartido del ambiente escolar, identificar fortalezas y problemáticas del espacio y fundamentar la elección del lugar más adecuado para diseñar e instalar una huerta escolar. De este modo, la propuesta promueve el aprendizaje situado, la observación del entorno y la toma de decisiones basada en evidencias, fortaleciendo el compromiso con el cuidado y la mejora del ambiente.