Descripción:
Esta propuesta interactiva invita a niños y niñas a explorar de forma autónoma los vínculos entre la alimentación saludable y el cuidado colectivo.
A través de un recorrido digital estructurado en estaciones lúdicas, cada estudiante investiga, reflexiona y toma decisiones informadas sobre qué alimentos fortalecen su cuerpo.
Ciclo: 1
Tramo: 2
Grado: 2° año
Espacio: Científico — matemático
Unidad curricular: Ciencias del ambiente - Biología
Competencia específica: Juega, observa, indaga, plantea dudas sobre fenómenos concretos con el acompañamiento del docente.
Contenido: Nutrición humana: nutrición heterótrofa.
Criterio de logro:
- Reconoce las modalidades de alimentación del ser humano.
- Diferencia entre los conceptos de alimento y nutriente.
Metas; los alumnos:
- reflexionarán sobre la importancia de una alimentación saludable como una forma de cuidar al cuerpo.
- Identificarán las diferencias entre alimento y nutrientes.
* Las metas de aprendizaje se situarán a la realidad del grupo a cargo del docente.
Formato: Recurso Educativo Abierto. Objeto de Aprendizaje en eXeLearning (elp)
Sugerencias Didácticas:
Antes de iniciar el recorrido, se sugiere enmarcar brevemente la propuesta, activando los saberes previos del grupo mediante preguntas abiertas como: “¿Qué comemos todos los días?”, “¿Cómo nos hace sentir lo que comemos?” o “¿Qué pasa cuando alguien no trae su merienda o no puede comer lo mismo que los demás?”. Estas instancias iniciales permiten vincular el contenido con experiencias personales, y habilitan el diálogo sobre empatía, diversidad alimentaria y hábitos saludables. También puede ser útil introducir un pequeño glosario con palabras clave que aparecerán en la propuesta (por ejemplo: nutriente, saludable, procesado, empatía), especialmente si se trabaja con grupos con distintos niveles de alfabetización.
Durante el recorrido, se recomienda respetar el ritmo y la autonomía de cada estudiante. El recurso está diseñado para que pueda ser navegado de forma individual o en pareja, según las condiciones del aula. En caso de que surjan dudas técnicas o conceptuales, la intervención docente debe centrarse en acompañar sin dirigir, incentivando la toma de decisiones, la exploración libre y el pensamiento crítico. Se puede ofrecer, como apoyo voluntario, una ficha de registro sencilla para que los niños/as anoten descubrimientos, escriban frases como “Hoy aprendí que…” o dibujen su plato saludable.
Una vez finalizado el recorrido, se sugiere realizar una instancia de socialización, en la que los estudiantes compartan qué aprendieron, qué les sorprendió o qué cambiarían en sus hábitos cotidianos. A partir de sus ideas, se pueden generar acciones concretas: diseñar un cartel colectivo con mensajes como “Compartir también es cuidar” o “Mi color favorito en el plato es el verde”; grabar pequeños videos explicando por qué eligieron un alimento saludable; o imaginar juntos una “cantina ideal” para la escuela, a partir del juego final del recurso.
La propuesta también brinda oportunidades para vincularse con las familias o referentes comunitarios, por ejemplo, promoviendo un intercambio intergeneracional sobre recetas saludables o invitando a un profesional de la salud a conversar con el grupo. En todo momento, es importante abordar la diversidad alimentaria con sensibilidad, evitando los juicios o estigmas, y visibilizando de forma natural que algunas personas tienen necesidades diferentes (como quienes son celíacos, diabéticos o presentan alergias), sin que eso implique exclusión o sobreprotección.
Fecha de creación: Junio de 2025
Autora: Mtra. Anabella Parodi