🤩 Primeros pasos:
Probablemente has escuchado hablar del término algoritmo, bien sea en internet o en conversaciones de tecnología. Pero, ¿qué significa y para qué se utiliza?
Veamos:
Transcripción del audio del video
Probablemente has escuchado hablar del término algoritmo, bien sea en internet o en conversaciones de tecnología. Pero, ¿qué significa y para qué se utiliza?
Sencillo: un algoritmo es un conjunto de pasos empleados para completar una tarea específica. Funciona como un bloque de información que permite que dispositivos como teléfonos inteligentes, computadores y sitios web funcionen.
Sin embargo, además de ser usados por la tecnología, muchas de las cosas que hacemos diariamente son similares a los algoritmos. Un ejemplo sería la preparación del espagueti: para cocinarlo tendrás que seguir una serie de pasos en un orden específico. Primero, necesitas poner a hervir una olla con agua. Cuando esté hirviendo, agregas los espaguetis. Luego, cocinas durante un tiempo determinado y, de tanto en tanto, los revuelves. En cuanto estén hechos, deberás retirar el agua y estarán listos para servirse con la salsa que elijas.
Este proceso es un algoritmo, ya que seguiste los pasos en ese orden y al final obtuviste lo que deseabas: un rico plato de espaguetis. Pero si hubieras cometido un error, como cocinar demasiado los espaguetis o dejarlos crudos, el resultado no sería bueno.
Los programas funcionan igual: su código está hecho de algoritmos que les dicen qué hacer. Supongamos que vamos a utilizar una aplicación para obtener una dirección. En cuanto ingresemos el destino, la aplicación utiliza un algoritmo para observar las rutas disponibles. Luego, emplea un algoritmo diferente que revisa el tráfico actual. Por último, un tercer algoritmo toma esa información y calcula la mejor ruta para llegar a nuestro destino. Estos tres algoritmos están integrados en el código de la aplicación. Si hubiera algún tipo de error, la aplicación no podría ejecutar los algoritmos, es decir, no daría las direcciones correctas.
Los ejemplos anteriores muestran cómo humanos y computadores pueden utilizar los algoritmos para realizar tareas diarias, con la diferencia de que las máquinas los usan para calcular con mayor velocidad y precisión.
En conclusión, el futuro de la tecnología está encaminado a mejorar las tareas que hacemos, ya que, mientras la codificación y la programación se sigan utilizando, los algoritmos serán la base del desarrollo de estas tecnologías.