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Las partes de un verbo

Las partes de un verbo y cómo cambian

Las partes de un verbo se componen principalmente de la raíz o lexema, que aporta el significado básico de la acción, y las desinencias, que indican tiempo, modo, número y persona.

A través de estas desinencias, el verbo puede cambiar para expresar distintos matices:

por ejemplo, “cantar” puede transformarse en “canté” para pasado, “cantaré” para futuro, o “cantamos” para primera persona del plural, mostrando cómo la combinación de raíz y desinencia permite adaptar la acción según el contexto temporal, personal y modal.

 

Veamos: 

Raíz

Es la parte que contiene el significado básico del verbo.

Ejemplo: en cantar, la raíz es cant-.
En cantábamos, la raíz sigue siendo cant- y lo que cambia son las terminaciones.

Terminaciones o desinencias

Son las letras que se añaden a la raíz y que cambian según la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto.

Ejemplo: -ar, -ábamos, -é.

Persona y número

La persona indica quién realiza la acción (yo, tú, él/ella, nosotros, vosotros, ellos).

El número indica si es singular o plural.

Ejemplo: “cantamos” → 1.ª persona plural.

Tiempo, modo y aspecto

El tiempo indica cuándo ocurre la acción (pasado, presente, futuro).

El modo indica la actitud del hablante (indicativo, subjuntivo, imperativo).

El aspecto muestra si la acción está terminada o en desarrollo (perfecto o imperfecto).

Actividad desplegable

Lee cada verbo, identifica sus partes y selecciona si el fragmento señalado es la raíz o la desinencia.

En la palabra saltábamos:

salt- es la y
-ábamos es la .

En la palabra comerán:

com- es la y
-erán es la .

En la palabra viví:

viv- es la y
-í es la .

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