Los docentes pioneros
El martes 15 de noviembre de 1949, un día lluvioso, integrantes de la comisión de fomento de la Escuela N.º 5 se reunieron en el local escolar. Allí se planteó la necesidad de instalar un instituto normal para estudiantes de Magisterio.
En aquel Uruguay de posguerra y de fuerte inmigración, se requería contar con maestros formados para atender la crecientes demandas educativas de la población.
Hasta ese momento los estudiantes magisteriales se preparaban para rendir en forma libre los exámenes de las asignaturas de la carrera de magisterio, en la ciudad de Montevideo, en Colonia o cuando los tribunales examinadores venían a Carmelo. Solo la práctica se realizaba en forma reglamentada en la Escuela 5, que dependía de la Inspección Departamental de Educación Primaria y Normal de Colonia.
Cuatro meses después, un lunes 20 de marzo de 1950, se volvieron a reunir en la Escuela 5, un total de 50 personas vinculadas a la educación, en presencia de la inspectora Irene Botinelli de Alemany. Allí acordaron la fundación del Instituto Magisterial de Carmelo.
Durante 18 años los docentes trabajaron de forma honoraria, orientando a los estudiantes y llevando adelante las tareas educativas del centro de estudio.
A su vez, fomentaron que los estudiantes visitaran los hogares, buscando detectar dificultades pedagógicas y sociales para el aprendizaje de los niños, todo lo cual sirvió para su capacitación como futuros maestros.