
“La verdadera ciudadanía se aprende y se experimenta en el vecindario, con
la familia, en el trabajo, en la vida asociativa, en el municipio y, por supuesto,
en la escuela y los centros de formación y, siempre, mediante el ejercicio
cotidiano -en cualquiera de esos ámbitos- de nuestros derechos y libertades".
Extraído de “Cinco ciudadanías para una nueva educación”, de Francisco Imbernón.