Objetivo del recurso:
Los estudiantes identificarán cómo el aire entra y sale de su cuerpo durante actividades cotidianas, usando observación y experimentación.
¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando respiran hondo?
Veamos:
Transcripción del audio del video
¿Están listos?
Respiren profundo conmigo… respiren.
¡Ah, sí! Ese aire acaba de entrar por su nariz.
O ese aire acaba de entrar por su boca.
Su nariz es como un superfiltro, es la entrada más especializada de aire.
Atrapa el polvo y las cosas diminutas para que solo entre aire limpio.
Ahora, el aire viaja por un tubo en su garganta llamado tráquea.
¿Pueden decir tráquea?
Es como un tobogán… whoosh… para que el aire se deslice.
La tráquea se divide en dos tubos más pequeños.
Estos tubos se llaman bronquios.
Imaginen un túnel que conduce a su pulmón izquierdo.
Imaginen un túnel que conduce a su pulmón derecho.
Dentro de sus pulmones, esos túneles se hacen cada vez más pequeños, como ramas en un árbol.
Al final hay pequeños globos de aire llamados alvéolos.
Estos son súper importantes.
Cuando respiran, los alvéolos se llenan de aire, como al inflar pequeños globos.
Ahora, su cuerpo necesita algo en el aire llamado oxígeno.
Los alvéolos ayudan a enviar el oxígeno a su sangre.
La sangre transporta oxígeno para correr,
oxígeno para saltar,
oxígeno para jugar.
Pero, esperen… ¿qué pasa con el aire viejo que su cuerpo no necesita?
Eso se llama dióxido de carbono.
Su sangre lo lleva de regreso a los alvéolos.
Y cuando exhalan, whoosh, el dióxido de carbono sale de su cuerpo.
Exhalen conmigo… uff.
Hablemos de su ritmo respiratorio.
Su cuerpo inhala y exhala todo el día y toda la noche, incluso cuando están durmiendo.
Usualmente respiran una…
usualmente respiran dos…
usualmente respiran tres…
Intenten conmigo:
respiren y exhalen,
inhalen y exhalen.
¿Sienten cómo su pecho sube?
¿Sienten cómo su pecho baja?
Esos son sus pulmones cumpliendo su función.
Así que recuerden:
el aire entra por su nariz,
se desliza por su tráquea,
viaja por los bronquios,
llena los alvéolos
y le da oxígeno a su cuerpo.
Luego exhalan el dióxido de carbono por su boca y se despiden del aire viejo.
¿No es su cuerpo asombroso?
La próxima vez que respiren, piensen en el increíble viaje del aire.
Gracias por explorar conmigo.
No olviden seguir respirando de forma consciente.
No olviden seguir sonriendo.
¡Adiós!