
Aunque parezca extraño, son carnívoros, es decir se alimentan de otros seres vivos.
Usan las corrientes marinas y el viento para encontrar su alimento, atrapándolos con sus tentáculos y luego lo pasan a la boca.
Algunas medusas más grandes consumen crustáceos, plancton, pequeños peces, e incluso otras especies más pequeñas de medusas.
Pueden llegar a consumir presas casi tan grandes como ellas.
No diferencian entre seres humanos y sus presas, por eso al rozar el cuerpo en el mar con una de ellas, se liberan toxinas que al humano le produce ardor o picazón.
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