Cierra los ojos e imagina por un momento un mundo sin luz. ¿Puedes hacerlo?
Algunos ejemplos de los fenómenos asociados a la luz que veían los antiguos griegos son la propagación rectilínea, la reflexión y la refracción.
Una idea para explicar la naturaleza de la luz proponía que se trataba de "algo emitido por el ojo" que chocaba contra los objetos y permitía verlos.
Más adelante, se propuso que la luz debía proceder de los objetos que se veían y que, al llegar al ojo, producía el efecto de la visión.
Ninguna de las dos hipótesis explicaba por qué no se emiten rayos en la oscuridad, así que se planteó una nueva hipótesis que identificaba la luz como algo procedente del Sol y de los cuerpos incandescentes.