La Actividad Humana

La mayoría de las formas de contaminación son el resultado de las actividades y acciones que realiza el ser humano en su día a día.
Estos incluyen el uso desmedido de los recursos naturales, el consumo desmedido y los volúmenes sin precedentes de residuos.
El desarrollo no planificado de las áreas urbanas y la gestión de residuos que no da abasto también ejercen demasiada presión sobre los ecosistemas y provocan la contaminación del aire, el agua y el suelo.

Deforestación
La deforestación para el uso de la agricultura, la ganadería o para la expansión de zonas urbanas, disminuye la capacidad del planeta para absorber dióxido de carbono.
Esto contribuye al cambio climático, deja el suelo expuesto a la erosión y fomenta el ingreso de elementos contaminantes a ríos y aire, alterando el equilibrio natural.

Desechos Industriales
Muchas industrias descargan sustancias químicas peligrosas en ríos, lagos y suelos sin tratarlas adecuadamente.
Estos residuos incluyen metales pesados, plásticos y solventes tóxicos que ponen en riesgo nuestra salud y dañan mucho a la biodiversidad.
Además, estos residuos pueden liberar gases contaminantes al aire, como dióxido de azufre y compuestos orgánicos volátiles, afectando aún más nuestro entorno.

![Climatica.coop. (2023, mayo 19). Bomba de extracción de petróleo en campo [Fotografía]. Climatica.coop. https://climatica.coop/coste-emisiones-empresas-fosiles/ Licencia CC BY‑NC‑SA 4.0.](img1.png)