La competencia intraespecífica es un tipo de interacción donde miembros de la misma especie persiguen un mismo recurso.
En los ecosistemas, los individuos no permanecen aislados, sino que se encuentran constantemente interactuando. Por ello es bastante común que miembros de una misma especie luchen entre sí.


Por ejemplo, en las imágenes anteriores los osos (Ursus arctos) se disputan entre sí trozos de territorio y los elefantes marinos (Mirounga) compiten para lograr reproducirse.
Este tipo de interacción puede terminar con la extinción de la especie menos favorecida, aunque puede suceder una adaptación donde se desarrollan características que les permite aprovechar recursos diferentes.