Quizás pensó que había dos bandos, el de quienes están como en casa en el colegio y que ya tienen su lugar de respeto y reconocimiento y el lugar del nuevo, del extranjero, del desconocido, y que desconoce el funcionamiento, las personas, las reglas, las costumbres que no están escritas en ningún papel. Este lugar es vulnerable, y a Juance puede haberle dado miedo, sin embargo saberse parte del otro grupo quizás le hizo sentirse seguro.