Manifestación de obreros en Chicago

El 1º de mayo de 1886 se produjo en Estados Unidos de América una gran movilización obrera en reclamo de la jornada de ocho horas de labor y mejoramiento de las condiciones de trabajo.
Fecha
Grabado representando el ahorcamiento de los Mártires de Chicago

En ella se suscitaron hechos de violencia, especialmente en la ciudad de Chicago, que fue el centro principal del movimiento. Como consecuencia de ello, el 21 de junio de 1886, ocho líderes laborales (Parsons, Spies, Fielden, Schwab, Fischer, Lingg, Engel y Nebee) fueron acusados de conspiración para asesinato por la explosión de una bomba que mató a un policía. Parsons, Spies, Fielden, Schaw y Engel fueron ahorcados, Lingg se suicidó en prisión y Fischer y Nebee condenados a cadena perpetua.

A partir de ese momento pasaron a la historia como “los mártires de Chicago”. Siete años después de estos trágicos hechos se determinó la inocencia de los condenados, liberándose a los que estaban en prisión y rehabilitándose a los muertos.

El primer Congreso de la II Internacional Socialista adoptó, en julio de 1889, una decisión histórica: celebrar el 1º de mayo todos los años, a partir de 1890, una jornada de reivindicaciones, entre las que se encontraba la limitación por ley de la jornada de trabajo a ocho horas. Este acontecimiento es recordado con diferentes clases de actos en diversos países.

Un especial significado tuvo en nuestro país el acto del 1º de mayo de 1983. Unas 100.000 personas se concentraron en las inmediaciones del Palacio Legislativo para conmemorar el Día de los Trabajadores durante la dictadura militar, siendo este hecho el primero de una serie de concentraciones populares colectivas que manifestaban por la recuperación de la democracia. (Parlamenta)

Una mirada uruguaya

A comienzos del siglo XX  llegó un número muy grande de inmigrantes al país. Muchos fueron a trabajar al medio rural y otros quedaron en Montevideo ocupando empleos en las fábricas e industrias en desarrollo. Se unieron a un grupo social en formación de gran importancia: los obreros.
Los obreros comenzaron a agruparse en busca de mejoras laborales y normas que regularan las relaciones entre el patrón y los empleados. Muchos inmigrantes aportaron a esas agrupaciones obreras sus ideas anarquistas y comunistas que traían de Europa, donde eran muy populares. Los gremios obreros y sus reclamos adquirieron importancia en el país. Las mujeres obreras, aunque no eran muchas, participaban de estas asociaciones.

Primeros logros obreros

La figura de don José Batlle y Ordóñez fue fundamental en el logro de las reformas efectuadas en el país en las primeras décadas del siglo XX. Puede decirse que la primera mitad del siglo pasado marca el período de mayores reformas políticas, económicas y sociales de país.

Una característica de esas reformas es la mayor intervención del Estado en la vida del país. Se transformará en lo que se denomina “Estado protector o paternalista” pues amplía sus funciones en lo social.

El Estado comenzó a intervenir en las relaciones laborales de los trabajadores, mejorando las condiciones de trabajo y estableciendo leyes o normas que protegían al trabajador. Durante la primera presidencia de Batlle y Ordoñez (1903-07) se presentaron varios proyectos de reforma que fueron llevados a cabo en los años posteriores. En este período se aprobó, también, el reconocimiento del derecho de agremiación y de huelga. Durante su segunda presidencia (1911 – 1915) y posteriores gobiernos, se aprobarían otras medidas de contenido social.

Reformas laborales
 

  • Se estableció la jornada laboral de ocho horas.
  • Se crearon seguros de accidentes en el trabajo.
  • Se estableció la licencia anual obligatoria y el descanso semanal para los trabajadores.
  • Se estableció la licencia por maternidad.
  • Se reguló el trabajo de menores y de mujeres prohibiendo que estos trabajaran de noche y en ambientes poco saludables.
  • Se dictaron normas sobre las condiciones del trabajador rural.
  • Se creó la pensión a la vejez para todos los trabajadores mayores de 65 años que se vieran imposibilitados para trabajar.

Bibliografía: