Día Mundial de la ciencia para la paz y el desarrollo

 

La Conferencia General de la UNESCO, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el 10 de Noviembre de 2001 estableció este día con el fin de destacar la importancia de la ciencia y su vínculo con la sociedad, y asimismo fortalecer el compromiso de los países con el uso responsable de la ciencia en beneficio de la calidad de vida.

Los países en desarrollo en general, por su insuficiente capacidad en el campo de la ciencia -y el éxodo de científicos a los países desarrollados-, ven obstaculizado el acceso a la sociedad del conocimiento. Sin un fuerte impulso en las áreas científicas y tecnológicas no les será posible alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza, sustentabilidad ambiental, acceso al agua potable, saneamiento básico, reducción de la mortalidad infantil y mejoramiento de la salud materna.

La UNESCO alienta a los estados miembros, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, universidades, asociaciones profesionales y centros de investigación a incrementar sus esfuerzos para achicar la brecha en ciencia y tecnología entre países desarrollados y en desarrollo, en pos de un mundo más equitativo, democrático y pacífico.

Fuente

    El tema abordado en el 2021 es: Construir comunidades para el cambio climático.

    Para saber sobre el mismo consultamos al Lic. Horacio Soares de Lima, Coordinador de Politicas Educativas Ambientales de Anep- Codicen, quien nos entrego el siguiente texto:

    "Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo – UNESCO 2021.

    Construir comunidades preparadas para el Cambio Climático.

    En el marco de lo dispuesto por la Ley General de Educación Nº 18.437 y en cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con los cuales nuestro País se ha comprometido, la Dirección Ejecutiva de Políticas Educativas del CODICEN de la ANEP trabaja en el desarrollo de la línea transversal en políticas educativas ambientales para el desarrollo sostenible.  

    En dicho contexto, se han promovido diversas iniciativas que desde lo público y lo privado aportan a la generación de conciencias y el desarrollo de conductas, individuales y colectivas, que entre otros objetivos permitan mitigar los efectos del cambio climático.

    Desde la declaración de interés educativo hasta la tarea de docentes y alumnos trabajando comprometidamente en la clasificación-gestión de residuos e incorporando en su accionar el principio de las 3R: REDUCIR, REUTILIZAR y RECICLAR.

    A modo de ejemplo, la ANEP es parte estratégica en la coordinación inter-institucional que trabaja en el seguimiento del “Programa EUROCLIMA” de la Dirección Nacional de Aguas del Ministerio de Ambiente. Se destacan allí una serie de objetivos de alta sensibilidad y prioritarios para el desarrollo humano:

    • La resiliencia urbana en ciudades de los 6 departamentos que involucra la cuenca del río Santa Lucía.
    • El acceso al agua potable como derecho humano esencial y el valor estratégico de los recursos hídricos.
    • La gestión del territorio por cuencas.
    • La mitigación de los efectos del cambio climático.
    • La modelación en la gestión del agua y los sistemas operativos de alertas tempranas (prevención inundaciones).
    • La gestión del conocimiento desarrollado por el Proyecto, donde se espera de los sub-sistemas de la ANEP una participación muy importante.

     

    A nivel de instituciones gubernamentales y de las organizaciones de la sociedad civil es bien conocida la emergencia: el Cambio Climático ya llegó y está entre nosotros; condiciona nuestras vidas y el desarrollo armónico de nuestras sociedades. Y también se sabe que junto a la pérdida de biodiversidad, a los usos irracionales de los suelos, a los altos niveles de nitrógeno y fósforo de los fertilizantes, constituye uno de los tan temidos "límites planetarios".

    Al menos en lo inmediato no podemos evitar la ocurrencia de muchas de las adversidades con que la Naturaleza se expresa (inundaciones, sequías, incendios, etc.). El margen de acción es aún limitado.

    Pero entre las cosas que sí podemos hacer están las políticas públicas de mitigación y respuesta a los efectos nocivos que las sociedades actuales padecemos a causa de esas catástrofes naturales.

    Para esas “acciones posibles” es estratégico el rol de la EDUCACIÓN por tratarse de la  política pública esencial, en tanto sigue siendo la gran estructuradora de la vida en sociedad. Y muy específicamente el protagonismo y liderazgo que la EDUCACIÓN AMBIENTAL debe asumir y desarrollar, promoviendo a través de la labor de equipos técnicos conductas colectivas, individuales e institucionales que hagan del Desarrollo Sostenible una realidad tangible en nuestras comunidades.

    El cambio de modelo empieza en las aulas. Sólo desde la educación podremos avanzar verdaderamente hacia un modelo económico y social sostenible."

     

    Así trabajan:

    Aula Sustentable en la Colonia de vacaciones del balneario Iporá departamento de Tacuarembó

     

    Grupo de trabajoGrupo de trabajo en acción