Nace Wilhelm Dilthey

Wilhelm Dilthey nació en Alemania el 19 de noviembre de 1833. Como filósofo sus intereses y ocupaciones principales giraron en torno a la negación de la posibilidad de un conocimiento metafísico y la necesidad de una perspectiva histórica para la filosofía.
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Fotografía de Wilhelm Dilthey

Fotografía de Wilhelm Dilthey | Autor: Photography by the Studio (Atelier), Dührkopp (Berlin) | Licencia: dominio público 

Se dedicó a buscar una fundamentación de “las ciencias del espíritu” que lo llevó de la “psicología comprensiva” a la hermenéutica y, del análisis de las concepciones del mundo y la crítica a los sistemas filosóficos, hacia una historia de la vida.

A los veintiséis años se planteaba sus proyectos:

“Quiero dedicarme, en lo posible, a dos planes que excitan mi pensamiento: una historia de las concepción cristiana del mundo y la investigación del espíritu filosófico y religioso (poético) por la transformación histórica (psicológica) de la génesis de los sistemas y de la sistemática. (…)
Mis limitadas fuerzas no pueden tratar este objeto como lo merece – se trataría de una nueva Crítica de la razón pura basada sobre nuestra concepción histórico-filosófica del mundo. Sin embargo quiero, al menos, conservar ante mis ojos esta meta presentida.” 1

En camino:

“…la idea fundamental de mi filosofía es el pensamiento de que hasta el presente no se ha colocado ni una sola vez como fundamento del filosofar a la plana y no mutilada experiencia, de que ni una sola vez se ha fundado en la total y plenaria realidad.” 2

Y, hacia el final de su vida, al valorar lo hecho:

“Desdeñamos la construcción; nos agrada la investigación y nos colocamos en actitud escéptica frente al mecanismo de un sistema. Esta sistemática y dialéctica se nos aparece, a veces, como una ingente máquina que trabajara en el vacío. Nos sentimos satisfechos, al final de una larga vida, de haber podido perforar numerosas galerías de la investigación científica que conduce a la profundidad de las cosas; estamos contentos de morir en la excursión.” 3 

En "esencia", su filosofía:

“Las funciones de la filosofía se refieren a la estructura teleológica del sujeto que filosofa y a la sociedad, y al mismo tiempo actúa hacia afuera. En esto es afín a las obras de la religiosidad y de la poesía. Por eso la filosofía es una obra que parte de la necesidad que experimenta cada espíritu de reflexionar sobre su acción, de la configuración interior y firmeza del obrar, de una forma fija de sus relaciones con la totalidad de la sociedad humana, y ella es, al mismo tiempo, una función que está fundada en la estructura de la sociedad y es necesaria para su perfeccionamiento de la vida, es decir, una función que se realiza uniformemente en muchas mentes y que las vincula en un complejo social e histórico. En este último sentido es un sistema cultural; pues los caracteres de semejante sistema son la uniformidad de la obra en cada individuo que pertenece a este sistema cultural y la solidaridad de los individuos en que se realiza esta obra.” 4

Sobre la objetivación del espíritu en la cultura, la historia y la vida:

“Todo ha surgido de la actividad espiritual y lleva el carácter de historicidad, insertándose, como producto de la historia, en el mismo mundo sensible. Desde la distribución de los árboles en un parque, desde el orden de las casas en una calle, desde el instrumento de trabajo manual hasta la sentencia de un tribunal, todo en derredor nuestro y en cada hora, ha sucedido históricamente. Lo que el espíritu pone hoy de su carácter en su propia manifestación de vida es mañana, cuando está delante, historia. Mientras el tiempo avanza, nosotros estamos rodeados por las ruinas de Roma, por catedrales y castillos. La historia no es nada separada de la vida, nada distinto del presente por su distancia temporal.”  5

La psicología y las ciencias del espíritu:

“…la apreciación del individuo, la descripción de lo singular, comparación de lo afín, y hasta la consideración causal dirigida a la singularidad, a las gradaciones y afinidades inseparables de la verdadera historia, son evidentemente comunes a la psicología comparada y a la historia.”  6

Hacia la psicología comprensiva:

“Tiene por objeto las regularidades que se presentan en el complexo de la vida psíquica desarrollada. Expone este complexo de la vida interna en un hombre típico. Observa, analiza, experimenta y compara. Se sirve de cualquier recurso para la solución de su tare. Pero su significación en la articulación de las ciencias descansa justamente en el hecho de que todo complexo utilizado por ella puede ser mostrado como miembro de un complexo mayor, no inferido sino originariamente dado.”  

“…en la aclaración y análisis de la vida anímica, la vivencia y la comprensión engranan mutuamente, pues sólo la comprensión abarca el horizonte entero de lo psíquico y sólo la vivencia ilumina sus profundidades, las cuales son accesibles a la comprensión. (…) 7

“…llamamos comprender al proceso mediante el cual conocemos lo psíquico a través de signos sensibles dados que constituyen su exteriorización. (…)  8
“El comprender es el hallazgo del yo en el tú, el espíritu se encuentra en grados cada vez más elevados de conexión, esta identidad del espíritu en el yo, en el tú, en cada sujeto de una comunidad, en todo sistema de cultura y, en fin, en la totalidad del espírituy en la historia universal, hace posible la colaboración de las diversas operaciones en las ciencias del espíritu. El sujeto del saber es aquí idéntico con su objeto y éste es el mismo en todos los grados de su objetivación.” 9

De la psicología comprensiva a la hermenéutica:

“…la comprensión del espíritu objetivo no es conocimiento psicológico. Es el regreso a una formación espiritual de una estructura y legalidad peculiares… en la historia de la literatura y en la poética, por ejemplo, el objeto de investigación no lo forman los procesos íntimos del poeta, sino un complejo elaborado por éstos y separable de ellos… Se ha realizado aquí una conexión espiritual que encontramos en el mundo sensible y que comprendemos por el regreso desde éste.” (…)
“…en la expresión directa de la experiencia íntima, que los virtuosos de la misma, los grandes poetas y religiosos, han encontrado, podemos agotar el contenido total de la vivencia. ¡Cuán pobre sería nuestro conocimiento psicológico de los sentimientos sin los grandes poetas que han expresado toda la diversidad de afectos y con frecuencia han hecho resaltar de manera sorprendente las relaciones estructurales en el universo de los sentimientos.” 10   

“La vida es la última raíz de toda concepción del mundo”

“…el conflicto entre los sistemas metafísicos se funda últimamente en la vida misma, en la experiencia vital, en las posiciones ante el problema de la vida. De estas posiciones deriva la pluralidad de los sistemas y, al mismo tiempo, la posibilidad de distinguir en ellos ciertos tipos… La naturaleza de estos tipos se hace del todo clara cuando se contempla a los grandes genios metafísicos que han expresado su concepción personal de la vida, tal como actúa en ellos, en sistemas conceptuales que aspiran a ser válidos para todos. La concepción típica de la vida es en ellos una y la misma que su carácter. Se manifiesta en la ordenación vital. Llena todas sus acciones. Se revela en su estilo.” 11


Notas:
  1. Der junge Dilthey, tomado de Introducción a la filosofía de Dilthey, E. Picciarelli, en La esencia de la filosofía, W. Dilthey, Ed. Losada, Argentina, 1960.
  2. Dilthey, en Diccionario de Filosofía, Ferrater Mora, Ed. Ariel, Barcelona, 1994.
  3. Éthica, tomada de Introducción a la filosofía de Dilthey, E. Picciarelli.
  4. La esencia de la filosofía, W. Dilthey, Ed. Losada, Argentina, 1960.
  5. Ges. Schrift., VII, p. 148, tomado de Historia de la Filosofía, Abbagnano, T. III, Ed. Hora, S.A., Barcelona, 1992.
  6. Dilthey, en Introducción a la filosofía de Dilthey, E. Picciarelli
  7. Dilthey, en Diccionario de Filosofía, Ferrater Mora, Ed. Ariel, Barcelona, 1994.
  8. Dilthey, en Introducción a la filosofía de Dilthey, E. Picciarelli
  9. Dilthey, en Historia de la Filosofía, Abbagnano, T. III, Ed. Hora, S.A., Barcelona, 1992.
  10.Dilthey, en Introducción a la filosofía de Dilthey, E. Picciarelli.
  11.Dilthey, en Introducción a la filosofía de Dilthey, E. Picciarelli.